Nueva boya para el fondeo.

Cuando decidimos tener el barco en un fondeo, todo el mundo nos aconsejó que en vez de boya pusiésemos garrafas, pues era probable que la boya nos la robasen, pero la verdad es que la idea de las garrafas no nos gustaba demasiado, ni son prácticas, pues se acaban rompiendo o llenando de agua, lo cual obliga a estar sustituyéndolas periódicamente y aparte se ven muy cutres, por lo que decidimos colocar una boya de estas hinchables de color rojo, la  típica boya flexible, pero terminó por romperse por el ojo de amarre por lo que volvimos a las garrafas de nuevo.

Durante estos años he cambiado muchas garrafas, he desliado muchas amarras y siempre me daba envidia las boyas que tenían en el club náutico, grandes, duras, y amarradas de modo que no se pueden robar a menos que dejen el barco a la deriva, el problema era el precio, una boya de estas características cuesta alrededor de 200€ y siempre había algo más importante en lo que gastar el dinero. Pero hace un mes en una conocida página de compra/venta de segunda mano encontré varias boyas a muy buen precio, 50 €, y decidí aprovechar la oportunidad, de paso haría el cambio anual de las amarras.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para las amarras el cabo habitual, poliéster de alta tenacidad de tres torones y 24 mm de  mena.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo primero las gazas, se nota cual es la primera que hice (derecha) y la segunda, ya con los dedos reventados, tengo que hacerme con un punzón de ayustar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cada amarra, lleva una protección de manguera que proteje los cabos del rozamiento a su paso por los guiacabos, de longitud suficiente para que cuando la manguera se vaya desgastando poder cortar el trozo dañado y correr la manguera a su posición, además le coloco unos flotadores hechos con churros de piscina para que queden flotando cuando el barco no está amarrado, ya que el poliéster no flota.

Las amarras constan de tres cabos independientes, dos amarras principales y una de seguridad. Las dos principales se hacen firmes de la siguiente manera; desde la gaza que va a la cornamusa, hasta el arganeo superior de la boya hay 4 metros de cabo, en el arganeo se realiza un ballestrinque y el cabo continua por el lateral de la boya hasta el arganeo inferior de la misma, allí se realiza otro ballestrinque y el cabo que sobra es con el que amarramos la boya a la línea principal del fondeo, con la otra amarra se procede de la misma manera.

El tercer cabo, que es el de seguridad por si faltaran los otros dos se hace firme por debajo de la gaza de la línea principal del fondeo,  se une con bridas a una de las amarras principales a lo largo de la boya y cuando sale por la parte superior se deja en banda para que no trabaje a menos que falten las otras dos ,de ahí a una cornamusa.

 

 

 

 

 

Lo primero es cargar todo en la auxiliar, como voy a pasar a bordo varios días pues voy cargadito, y eso que ya he dado un viaje con alguna cosa y Pirata (nuestro perro).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El sistema extendido sobre cubierta.

Siento no poder poner alguna foto de la operación de amarrar el sistema a la línea principal, pero para montarlo tenía que aprovechar el repunte de la marea en bajamar para trabajar con comodidad y ni me acordé de la cámara de fotos en ese momento, pero no tiene gran misterio, ballestrinques y cotes a la gaza de la línea principal del fondeo y el sobrante cosido.

 

 

 

 

 

 

 

Así queda el sistema una vez montado.

 

 

 

 

 

 

El cabo que queda en banda es el de seguridad.

Las amarras las he hecho solidarias a la salida de la boya, cuando usaba garrafas minimizaba en gran parte los enredos, ahora sólo tienen la función  de que esté un poco mas ordenado.

 

 

 

 

 

 

 

Detalle del nudo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El nudo no queda apretado, las amarras pueden deslizar por el interior, solo tienen que estar juntas.

 

 

 

 

 

 

Y para finalizar, le pido a Pirata que le de el visto bueno.

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